En 1946, dos voluntarios de la Marina estadounidense se sometieron a corrientes de aire extremas en el túnel aerodinámico de Langley. El objetivo: estudiar qué le ocurriría al rostro de un piloto al abandonar un avión a gran velocidad.
Las imágenes de 1946 son auténticas, no efectos especiales. Las pruebas llegaron hasta 457 mph (aprox. 735 km/h) y se detuvieron por el riesgo de lesiones.
Archivo histórico: NACA / Wikimedia Commons (dominio público). Música: Masking the Masters — Mixkit.
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